Carta 1 (Abril 11, 2018)

 Llegaste,

Supongo que percibiste mi temor, porque desde lo distante percibí el tuyo.
Era una reunión para dos, resultamos cuatro, tu, yo, tus penas y las mías.
Sonreí.

Te detalle, cejas, ojos, nariz, boca...
pensaba, ¿será hoy el día de conocerla?
mis pocas palabras salían con dificultad, 
solo me concentraba en tu altura.
Pensaba bobadas de mi pequeña estatura, 
pensaba que pensaría los demás,
cómo me veías,
porqué tanta seriedad. 

Observaba, creo que comenzaba a incomodarte,
pero así soy.

Mirabas el reloj, pero no lo observabas, 
no eras consiente del tiempo, 
el tiempo y yo los peores enemigos,
pero en tanto silencio creía que debía aliarme para que pasase rápido.

No sabía como tratarte, 
no sabía como mirarte,
no sabía como hacer que interpretaras mi deseos,
no sabía si querías estar ahí.

Era confuso,
vernos frente a frente
yo sonriendo y tu seriedad frenando.

Era confuso,
eras un ser diferente del escritor.

Te besé, perdón por el atrevimiento, 
pero es algo que queríamos,
se sintió en el beso,
lo percibí después de eso.

Pero me sentí mal,
tus reacciones son distintas a las que estoy acostumbrada.
Luego comprendí que estoy mal acostumbrada,
que eres un universo distinto,
que eres alguien diferente,
que es un nuevo proceso,
que si te gustó.

Beso de despedida

Comentarios

Entradas populares